En los últimos años se han realizado estudios sobre la influencia del aceite vegetal usado en las aguas residuales y sus consecuencias, tanto para la red de alcantarillado como para el medio ambiente:

  • 1 litro de aceite contamina 1000 litros de agua.
  • La mayoría de los atascos en la redes de saneamiento son provocados por el aceite que se echa por los desagües, puesto que se adhiere alrededor de las cañerías disminuyendo su caudal de evacuación.
  • El aceite de cocina es un producto orgánico, por lo tanto, al ser vertido por los desagües se convierte en alimento de ratas, cucarachas, gusanos, etc.
  • La depuración de aceite en el agua es muy costosa, por lo tanto, hace aumentar los costes económicos del servicio de depuración municipal.
  • En cambio, el aceite de cocina puede ser reutilizado, puesto que es la materia primera (después de ser tratado) para la producción de biocombustibles, que contaminan un 80% menos que el resto de gasolinas y petróleos por su baja emisión de CO2.


Por lo tanto, si reciclamos el aceite de cocina usado:

  • Eliminamos un residuo contaminante
  • Mejoramos la reutilización del agua depurada
  • Abaratamos los procesos de depuración de las aguas residuales
  • Reducimos la degradación y obstrucción de los sistemas de saneamiento
  • Disminuimos la probabilidad de proliferación en organismos vivos en las redes de saneamiento
  • Reducimos la dependencia energética con el exterior